Tips para vacacionar tranquilamente

Me siento tan bien no saliendo de mi casa.


Estas semanas de vacaciones han sido bastante tranquilas. Hablaré del arte de descansar y como intentar hacerlo.


Primero, yo no vengo de una cultura del descanso. Mucho menos de ocio. Creciendo en una familia de comerciantes feriantes, lo último que se me hubiera pasado por la cabeza a mis 15 años es salir de vacaciones. 


El feriante es de trabajar todos los días, no tiene año nuevo, no tiene navidad, no hay espacio para días feriados. El castigo del consumidor era alto porque se vivía del día a día. Ahora que lo razono, el feriante en su estilo es un trabajador por cuenta propia. Pero la costumbre, como lo vemos salir al alba y se sacrifica llueve o truene, se ve con mayor admiración del que trabaja en la comodidad del hogar, aún cuando en esencia la métrica de sacrificio sea similar.


Entonces, cuando abandoné mi nido, como mi trabajo de diseñadora era en un principio freelance, estuve muchos años con el sentimiento de que no me sacrificaba lo suficiente, aún cuando mis jornadas a veces fuesen de 10 horas y no viera la luz del día. Las costumbres eran engañosas, por lo que saltarme el almuerzo no me importaba. Muchas veces mi esposo me llamaba la atención porque no me daba el tiempo de comer. Y para mi no parecía ser suficiente por que me acordaba de mi padre y de mi madre, que seguramente estaban pasando adversidades en el puesto.


Pero con el paso del tiempo comencé a colapsar. Y a sentirme terriblemente estresada. Fueron espacios negros en el desemeño profesional, porque los pedidos se volvieron mas pesados, la comunicación con los clientes se tornó compleja de manejar, y los pagos demoraban más en llegar que lo acordado. Y ahí fue cuando decidí buscar un trabajo más estable, porque necesitaba un poco de orden en la vida. Y curiosamente a fin de cuentas la vida de feriante estaba siendo de mejor calidad de la que tenía como freelance, porque el feriante por último tenía control. Y yo aún no lograba comprender esa habilidad.


Pasó el primer año de trabajo formal, y conocí por primera vez en mis 33 años, el privilegio de tener un mes de vacaciones. Y la estabilidad económica para mantenerlo.

( si,es casi un mes, trabajo en una universidad y digamos que mi calendario se parece mucho al de los docentes).


Hermosas vacaciones.


Con ello vino otro tipo de ansiedad. Qué hacer en esas vacaciones. ¿Qué hace una persona sin cultura de vacaciones?

La primera respuesta más regular que se me venía a la mente es viajar. Siempre veía los reportajes de la televisión, cuando le preguntaban a las personas acerca de su estadía en la playa. Porque hay familias que tienen la capacidad de irse con camas y petacas y muebles para quedarse dos semanas a un mes en un mismo lugar vacacionando. Aún me pregunto cómo lo hacen. Y de ahí le va la planificación que muchas veces se omite.

Ahora bien, no siempre se puede viajar. A veces por dinero, porque todo queda lejos, por la inflación o simplemente porque uno al ser besada por el sol queda automáticamente convertida en una sufriente pancora.


Pero en mi caso particular, mi desidia tiene mayor relación con el contacto humano. Tal vez hay algún aspecto de mi que no he revisado, pero honestamente soy de las personas que se cansan de lidiar con la gente. Pero no me malentiendan, no es que odie a la gente. Es solo que cuando trabajas en oficina, mucha de tu energía se va en tratar de comunicarte bien. Entonces en los días más ajetreados uno llega a la casa muerta. Y en mi caso me recompongo en soledad, ya sea pintando o escuchando música.


El año de esas primeras vacaciones de un mes recuerdo que viajamos al Salto del Laja. Estaba repleto (no nos juzguen, realmente como no habíamos salido no pensamos que habría tanta gente). El sol era horrible y el sendero que rodeaba las cascadas estaba lleno de tienditas con todas las cosas a la venta que pudieras imaginar en la vida. Era tan tragicómico que tal vez convenía más levantar un mall derechamente. 


Pero al final lo pasamos bien, a pesar de las penurias.


Entonces se darán cuenta que estas últimas vacaciones han sido todo lo que he querido para mi. Y me he sentido muy bien no saliendo, durmiendo hasta tarde, y manteniendo el contacto con las redes al mínimo. A lo mucho me he perdido en Tiktok un rato.


Con todo, descubriendo el chat GPT le pedí que me recomendara 10 cosas para hacer en solitario sin dinero en tus vacaciones. Y sin gente jajaja. Las sugerencias estan bien interesantes y las comparto tal cual porque a mi no se me hubieran ocurrido tan fácil:


  • Hacer senderismo o excursiones en la naturaleza.
  • Practicar deportes individuales como ciclismo o natación. ( siempre y cuando sepas andar en bicicleta o nadar. Yo no sé hacer ambas cosas por lo menos).
  • Ver una película o leer un libro en un cine o biblioteca solitaria. (Ya es parte de la rutina cotidiana y no aburre).
  • Escuchar música o ver un concierto en línea en casa.
  • Tomar un baño de agua caliente o una siesta. ( Me cuesta horrores dormir de día y admiro a cada una de las personas que tienen ese don. ¿Cómo le hacen?)
  • Jugar juegos de mesa o videojuegos en solitario. (Si tienes compañero(a) jugar al tablero chino puede ser una buena idea. Es sencillo de aprender y menos sangriento que jugar UNO).
  • Hacer un picnic en un lugar alejado de la multitud.
  • Escribir en un diario o blog. (Lo que estoy haciendo en estos momentos :D)
  • Hacer manualidades o artesanías en solitario. (Esto de toda la vida)
  • Tomar fotos o hacer una caminata fotográfica en solitario. (También, y ha sido entretenido!)

Descansar en síntesis es alivio. Si tienes el espacio date el privilegio. Organiza tu forma de descanso y prioriza tu persona por sobre las modas o las presiones familiares. ¡A disfrutar!






Algunas de las fotos de la salida a pasear del otro día, luego de ir al dentista. Temuco es bonito con su clima veraniego, pero solo es una cosa estética. Porque el calor igual es insoportable.


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